[74] Gary KLANG

Gary KLANG

poemas

Poeta Haitiano participante en el

9no Festival Mundial de Poesía de Venezuela

Ha llegado el momento de volver a encender las estrellas

                                                                     

                                                                      A Guillaume Apollinaire

 

Tomo este verso de aquel

Que sin rima

Y sin pose

Cantó al puente del Sena

Y a lo nuevo

Para decir

Lo que en las profundidades

Yace por estos tiempos

De muerte

Y de derrota

 

En estas horas de odio

Y de amargura

Uno no sabe a qué santo acudir

A qué Dios rogar

Pues parece que todo está vacío

Y que los seres

Han perdido los sentidos

Y el equilibrio

 

Los hombres apagan las antorchas

Y  traen la sombra sobre la tierra

 

Ha llegado el momento

El gran momento

Les digo

De volver a encender las estrellas

 

Los fantasmas de Goya

 

No le gustaba la escuela

Soñaba con las estrellas

Y leía

Lo que el viento se llevó

 

Faulkner y el viejo Sur

Esas casas de columnatas que le gustaban tanto

A pesar de las sombras de infortunio

Como las que tenía bajo sus ojos

Esclavos libres de su tiempo

No muy distintos de aquellos que eran colgados

Bajo una gran cruz en llamas

 

Todos los caminos conducen a la cruz

 

Él se perdía en el Sur que ardía

Después de jugar al enfermo imaginario

Para huir de la escuela que odiaba

Como a esas cruces que eran incendiadas

Por el odio al color

El eterno odio del hombre por el hombre

 

Pero cuando el esclavo se libera

Se vuelve opresor

Hace como los del Sur profundo

Y quema todas las cruces que encuentra

 

Amor del hombre por el fuego

Goya la Inquisición

Los fantasmas de Goya

Torquemada y Bernardo Gui

Siempre presentes

Ya que el hombre desea el mal

Y cuando olvida el color

 

Todo pretexto le es bueno para repetir la Inquisición

 

El odio nunca está muerto en un corazón de hombre

 

Amor del hombre por la hoguera

Su corazón es una llama que quema

Y que el odio alimenta

 

No me vayan a decir que la Historia tiene un fin

La Historia es una búsqueda interminable del Mal

Y de la humillación

 

El Sur profundo con sus cruces que arden

Símbolo de lo que el hombre ha hecho con la cruz del Crucificado

Convertida en cruz de odio

 

Los hombres apagan las antorchas

Y traen la sombra sobre la tierra

 

Siempre el esclavo de ayer

Se volverá el opresor de mañana

 

Mi tierra

La cantera de arena

 

Parece

 

Un viejo cuerpo sin alma

 

Así como esta tierra que se hunde en el mar

Y el mar que toma color de sangre seca

 

La ciudad asedia al puerto

Nada le queda de los muros de mi recuerdo

 

 

Toda tierra es prisión

 

 

La mía ha tomado el color de la sangre fresca

Los niños se mueren sobre las losas de la indiferencia

Y hasta el sol nos pone la cara mustia

 

Las frutas no tienen olor

Están todas podridas antes de brotar

 

Cuál es entonces el sufrimiento que se encarna en mi tierra

 

Toda esperanza se coaguló como una vela apagada

Mi tierra-prisión de muros de miedo

El mar color de sangre

 

Cuál es entonces este dolor que ataca mi isla

 

Mi tierra es un viejo recuerdo que se diluye en la arena

Las palabras

 

Las palabras están cansadas hermanos

Esas grandes palabras que nos lanzan a la cara

Saben a vómito

 

Como esas vertientes fétidas

Cerca del mar Caribe

Donde de niño me sumergía alegremente

A pesar del olor a azufre

 

Las palabras están cansadas hermanos

Las palabras ya tuvieron suficiente

Y ya nadie las cree

 

Las palabras dividen

Las palabras separan

 

Mientras más se explica

Más se embrollan

Parecieran

Hojas sueltas olvidadas

Que un viento violento agita

 

Las palabras hacen daño

Las palabras nos hieren con sus aristas vivas

Rara vez nos consuelan

Y tan rara es su fluidez

Que cuando se la encuentra

Pareciera que un gran sueño

Se ha caído del cielo

 

Las palabras no expresan nada

Las palabras son farsantes

 

Toda sonrisa es una búsqueda de poder

 

Exilio

 

Echo de menos

Los ruidos de la tarde y las fragancias

El gallo que canta a la media noche

Los perros en celo bajo la ventana

 

Me  hostiga

El rumor sordo

Del tambor

En la hondura de la tarde

 

Y este hombre

Que hace reír a los pequeños

Con un montón de botellas sobre su cabeza

 

Había también

Todos esos ruidos de trópicos

Los cocuyos o qué se yo

Acentuando la noche a gritos

Como en un concierto de sombras

 

Había

Pero tendría que enumerarte

Todo lo que había

Era

Para no creerlo

Era

 

El alma de la isla

Que vive y se mueve

Con

El olor para mí único

De la flor de la cananga

 

Había tardes y mañanas de ensueño

Había había había

 

Pero ya no hay más

Que el recuerdo

Se abre una puerta

 

 

Se abre una puerta

Y es la infancia que renace

Este olor tan tenaz

A cuartos de vacaciones

Con el lienzo de la muchacha inglesa

Los ojos vueltos hacia otro lugar

O el árbol cansado que miraba por la ventana

 

Los lagartos poblaban el jardín

 

Teníamos la colina para nosotros solos

 

 

A pesar del miedo de la araña

Escondida bajo la piedra sobre la que nos sentamos

Que siempre venía en pareja

Sin apresurarse

Y un buen día

El padre encontró una sobre su pecho

 

Las palabras son todo lo que nos queda

Como si esa gente

Esos árboles

Esos juegos de niño

Nunca hubieran existido

Infancia

  

De qué sirve decirlo

Las cosas no tienen mucho sentido

Cuando uno se topa con el tiempo

Infancia amor mío

Tú nos retienes como una red tendida

Como labios levantados hacia el corazón de aguas tranquilas

 

De qué sirve decirles lo que no tiene un fin

Sino este largo río a retener

Que dejo que los vientos lleven como una vela a voluntad de la ola

 

Nos preguntamos qué hacemos aquí y no en otro lugar

Y es así que nace este alto sentido de peregrinaje a no poder más

Pues los que estaban presentes se fueron

Por razones que ellos solos oh sí ellos solos sabrán decirnos

 

Como una lluvia de Bretaña que nunca vimos

A pesar de todos aquellos que nos decían lo contrario

Yo no puedo pero les digo

Todo lo que fue ya no es

El tiempo pasado no se retiene

 

tengo recuerdos

Tengo  recuerdos

De la mano que se borra ante el espejo

Del paseo

De la tarde

En que no había lugar para el silencio

 

Tengo recuerdos

Del amor

Suave como lo que dura

Duro como un río en tiempo de tormenta

 

Tengo recuerdos

 

 

El poeta

Nos legaste el Verbo de la estrella desmedida

Tomando los caminos de la ilusión

Cuestión de aprender el manejo del fuego

Tan lejos de los juegos mortales

 

Pero era la era de los sueños

Donde lo bajo volaba hacia las alturas

 

Viniste sin ilusiones

Decepcionado de un intercambio que ya nada aportaba

 

Y un día

En la palidez de la ciudad triste

Tuve que forzar para que cedieras

 

Luego fue cuando el gran país de las nieves

Y tú

Encerrado en un sueño que nadie puede comprender

Leyendo la noche

Peinando al día

Proyectando tus fantasmas

En un sol oscuro

 

Te saludo oh Poeta abandonado a tu propia suerte

Nadie ha comprendido el gran drama que se juega

Pero tus palabras habrán de morar en la desmesura de la estrella

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