[54] EL CABRITO FELIZ

DESBRAVA MIS CABRITOS
CHIVO DEL DESIERTO Y DEL PLATO
Enrique Hernández-D’Jesús

EL CABRITO FELIZ EN SALSA DE COCO

Un pequeño cabrito de unos 5 kilos. Limpio y bonito. Se refriega con naranjas agrias. Se abre el cabrito y por dentro se cunde de una salsa que ha preparado con 3 ajos cortaditos, 2 cebollas ralladas, 2 pimentones rallados. Aceite de oliva y sal marina. ½ botella de vino blanco seco. Se deja por 6 horas macerando, se voltea cada dos horas.
Se mete al horno por 1 hora y ½. A 300º. Se saca y le agrega la leche de tres cocos. Vuelve a meter al horno.

 

 

 

LA CABRA Umberto Saba

Le he hablado a una cabra.
Estaba sola en el prado, atada.
Harta de yerba, bañada
por la lluvia, balaba.

Aquel parejo balido a mi dolor
le era fraterno. Y respondí,
por broma primero,
luego porque el dolor
es eterno,
tiene una misma voz.
Esta voz la sentía
gemir en una cabra solitaria.

En una cabra de semítico semblante
sentía querellarse cualquier otra desdicha,
cualquier otra vida.

(Traducción Javier Sologuren)

PIERNAS DE CABRITA HORNEADAS

2 Piernas traseras
½ botella de vino tinto
Tomillo
2 hojas de laurel
Sal marina molida y Curry

Las piernas de las cabritas son astutas, han saltado desde la mañana hasta el final de la tarde. Esto las hace conmovedoras. Las Piernas traseras son la imagen de la belleza, del deseo, de las ganas de disfrutarlas en nuestro paladar. Ellas buscan un método de persuadir.

 

 

LA CABRA MOCHA
(Gaita tradicional zuliana) fragmentos

Un día la cabra mocha se
le escapó a Josefina
y vino arregla sus cuitas
con el gran chivo de
Arocha.

Ahí viene la cabra mocha
de Josefita Camacho
que es mocha de los dos
cachos, del rabo y de las
orejas,
y es por eso que no deja
que la agarren los
muchachos

Navidad debiera ser cada
vez que hubiera luna,
y tener una laguna de
aguardiente pa’beber

Ahí viene la cabra mocha

La cabra mocha salía con
Josefita a comer
pero ella la escondía, no
se la fueran a ver.

Ahí viene la cabra mocha

 

Cohetes.
Encontré la definición de lo Bello, de lo que es Bello para mí. Es algo ardiente y triste, algo un poco vago, que abre paso a la conjetura. Voy, si se quiere, a aplicar mis ideas a un objeto sensible, por ejemplo, al objeto más interesante en la sociedad, a un rostro de mujer. Una cabeza seductora y bella, quiero decir, una cabeza de mujer, es una cabeza que hace soñar a la vez –pero de manera confusa- de voluptuosidad y de tristeza; que arrastra una idea de melancolía, de lasitud y hasta de saciedad, -o una idea contraria, es decir, un ardor, un deseo de vivir, asociado a un reflujo de amargura, como proveniente de la privación o la desesperanza. El misterio, el pesar, son también características de lo Bello…

Charles Baudelaire (Diarios íntimos)

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