[52] “POR CUAL CAUSA O NOSTALGIA”

“POR CUAL CAUSA O
NOSTALGIA” EN LA
BUSQUEDA DE AVES “UN
DIA SEA” EN EL “ANIMAL
DE COSTUMBRE”
Enrique Hernández-D’Jesús

Larelación con una ave es muy femenina. Hay muchas que
siempre me han dado vueltas en la cabeza “Mi animal de costumbre me
observa y me vigila./ Mueve su larga cola. Viene hasta mí/ A una hora
imprecisa…” Su vuelo y sensibilidad me hace tocarlas, verlas,
implicarme en sus cuerpos. El contacto debe ser secreto. Su imagen es
bella: “… El huésped invisible, adornado con bellas plumas. / Me detiene
el umbral de su casa. / Con un gesto / Ciego / De amor.” La sorpresa
más grande es meterse en ella y así uno conoce el camino. Y se tienen
ilusiones y se siente la nostalgia y los sueños: “…Después, sin designios,
el rocío extiende por el mundo su gran / nostalgia de húmedos
halcones…”

 

 


Usted la mete en un cuarto, cierra la puerta, empieza a esperar y se
da cuenta que ella llega, y no espera y se va. Y se va. Después se acerca
al balcón, y la ve joven y saltando y se le abre el vestido y le ve las
piernas, y se da cuenta que es intuitiva y es una afición de maldad. Es
compartida su pasión. Así quien no comparte sus secretos: “XIII
OIDME: Qué barbaridad la de palmotear el caballo flaco. / Inquiere lo
imprevisto, se demuda y oye granizo. / Apto en su abandono, estría de
ceniza. / Atisba, hiende la rugosidad o el polvo. / Parte con pájaros y
soles minúsculos / Hasta el camino recto.”

 

 


Y veo ese pájaro y me quedo callado y es perturbadora su
presencia. Y cuando pase el tiempo será mejor. Lo que me vuelve loco es
su inocencia, sus mentiras, sus trampas amorosas. No debe tener mala
conciencia. El pleno amor la debe desnudar, pensar que la puedo botar
por el balcón. La invito a que salga desnuda por todo el pasillo. Un
pasillo larguísimo. Y que la vea desnuda. Es tiernita, que maravillosa es.
Estoy vedado para sus trucos. Su adolescencia me fascina. Son quimeras
las que comienzan sus aventuras de amor y las que las están terminando.
Sin ella no se puede entender la cama sola.
Yo doy vueltas y vueltas y me doy cuenta que me gustan las aves. Lo
bueno es que esta clase de amor no agota mi panorama de la vida: XV
“Oyendo el pálpito de nuestra / oscura sangre / humana / los pájaros se
nos acercan / vuelan / y / van a los nidos altos / tiene un collar de
nostalgia / o bien / un ramo de magnolias / tienen nuestro corazón /
nuestros mismos ojos en el aire / y / viajan sobre la improvisada
música.”

 

 

La ciudad comienza en donde la gente está distante, y se viaja en
autobús y los trenes mantienen un ruido lejano. Y miro como son las
cosas figuradas. Lo esencial es tener bien el alma. Lograr en las regiones
de la memoria una calma interior. Y vivir de la plenitud y no de carencia.
Pienso de la relación con el cuerpo, todo lo que vuela, gran obsesión:
III “En el paraje del fruto vano y el álcibar / Haga esto / Aquello / No
atisbe al vecino / Cállese / No vaya por los azulejos / En los balcones no
mire el sol / Y la lluvia / Cae lenta / Y me cubre con las dos manos el
rostro.”
Lo trágico es más importante que lo dramático. Con el padre no
tuvo relaciones profundas y de ahí viene todo ese miedo:
XVII “De cuerpo entero hay un sueño/ -Tu beso de higo entre largos
ramajes-/ Por cuál causa o nostalgia/ en vilo tu desnudez tu pecho/
mostrando gavilanes o rosas/ que entregan para mí su primero/ último
ademán/ hasta que el fuego renovado e inmemorial/ me cubra.”

 


Quien la ve por encima no ha visto nada. La expresión es muy fuerte, y
le da miedo con la palabra. La poesía fácil es fácil. La poesía no es
solamente palabras.
Cuando esta receta de aves, sobre pájaros y gavilanes, esté en su más
alto punto de ebullición, ya el cuerpo de mi amada habrá sido raptado, no
está en su propio lugar. Yo me he trasladado desde mi isla de Chipre
hasta el punto más lejano del este, y he escrito tres notas consecutivas, la
última batalla de adentro: “En medio se encuentran/ a ojos vistas/ a más
no poder / en línea recta/ ladean tu cuello/ mascullan dentro de ti/
mueven tu casa/ se empinan/ estas lágrimas/ – fieles gavilanes.

 

 

Todos los poemas aquí recordados pertenecen a los libros
publicados (UN DIA SEA Y POR CUAL CAUSA O NOSTALGIA ),
del poeta Juan Sánchez Peláez, quién este año el 25 de Septiembre de
2012, celebraremos como dicen los astrólogos de la primera dinastía
Chamánica sus primeras 90 años de surrealistas contemplaciones.

 

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