[42] PIERNA DE JABALÍ AL MON AMOUR

PIERNA DE JABALÍ AL
MON AMOUR
Enrique Hernández-D’Jesús

Bebían los hombres
en las orillas de sus cuerpos
los signos transparentes de la lluvia
José Ángel Leyva

 


Como buen animal, salvaje y coqueto, el Jabalí
desciende, con mucha seguridad de algún animal
dibujado en las cavernas, así que hay Jabalí para rato. El
de este caso es debido a la curiosidad de mi amigo el
poeta mexicano José Ángel Leyva, del Jabalí como plato,
Jabalí de piernas cortas y divinas, como prenda de su
fuerte sabor, y saber curar la pierna. Decidimos arroparla pierna del Jabalí en un baño de leche por 5 horas.
Dándole vueltas y vueltas unas cuantas veces. Al sacarla
de la leche se baña con soltura, se siente su hermosura, y
el amor que profesan por los bosques densos.

 

 

No olvide que el Jabalí es un animal altivo, tiene el
corazón más puro de lo normal, intrépido, es
noctámbulo, le encantan las frutas, es egocéntrico por
naturaleza, inocente como la estrella más luminosa, por
lo tanto es luz y necesita que la pierna después de su
camada de leche, ya lavada y presta a ser bañada con un
buen espumante y quieta a la contemplación de la luz
solar por una hora y media, le rocía hojas de albahaca y
la estaciona al encendido man no tropo del horno por una
hora y 45 minutos. La retira del horno, la deja reposar
hasta que esté a una temperatura de ambiente y siga
silbando y gruñendo, le espolvorea sal en grano, le
inyecta adentro, adentro, unos cuantos ajos acaramelados
de miel. Un consentimiento de jugo natural de melocotón
con guanábana le suavizará el entendimiento.

 

 

 

 

Ahora se sabe pierna, pierna enamorada de Jabalí,
pierna deliciosa, “en abierta oscuridad” en el decir de
Juan Gelman. La vuelve a ingresar al fuego, calor que
contenta a la pierna, pierna asegurada de beneficios, de
lujuria, de encantamientos y agradables gustos. El gusto
la gusta, se impregna en su carne, en su tormentosa
carne, ocurrente carne, ya condimentada y alabada, y
querida y coqueteada, carne para ser comida, para ser
superior a la carne bendita, porque bendita es entre todas
las carnes, entre todas las apetitosas.

 

 

La carne de la pierna de Jabalí es Mon amour y
única, es la carne más deliciosa que he probado en mi
vida, sólo sueño en esa carne, en sus bocados interiores,
en sus sabores que sólo dios sabe como es la pierna de
rica, de rica. ¡Hay que rico! Pues es de una ricura
madura, de una ricura de siempre, es por eso que Mon
amour es esta pierna de Jabalí, la pierna de Jabalí es Mon
amour y yo soy Mon Amour.

Agotan impacientes en la brevedad
de los suspiros máximos
Los preservan en ecos
que en silencio siguen escuchando
Disciernen sus flujos intangibles
sus ruidos de aves disecadas
Beben insomnios de placer
delirium tremens
José Ángel Leyva

 

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