[19] Yo si soy un PULPO

Yo si soy un PULPO
  Enrique Hernández-D’Jesús

      A Catheryue

  Jotamario Arbeláez
y Luis Alberto Crespo

 Cuando de verdad hablas poesía
extraña es tu voz

                                   Gonzalo

 La tristeza es un árbol
natural del sabor

 

                      Enrilke D’Jesús

 Lo que me muera de morir
es que no sea de amor

 

El amor en los tiempos de cólera

Como animal invento que soy un pulpo

Que me desarrollo de las mejores maneras
Adivino los partidos de fútbol
Me odian los contrarios
Y no es tan fácil pero no es difícil
Por qué no he de llorar si sólo así descanso
Que me embarco y desembarco de los mejores puertos y
Aeropuertos
Como en las calles a granel
Y en la cama aceitunas griegas con boquerones
Ando con maletas cargadas de libros
Objetos
de prenda un corazón
luces de bengala en los ojos
piedras domesticadas
aromas únicos
magia y pedazos de felicidad
en chocolates
camarones y langostinos
dulces turcos
turrones
pan de oro
orillas de carreteras
La memoria queda
y grandes desiertos llenos de tunas
y soles poblados
y hago los movimientos
que me enseñaron los chivos de Carora
para ser un mejor pulpo
Malabarismos en el papel del equilibrista
descubro los mejores manjares
cocino y cocino
Y como cebiche de camarones
Y de más no me cansaré de decir tanta locura
Y soy un pulpo
Además está comprobado por Biólogos gallegos
que los pulpos tienen paternidad múltiple
las crías pueden ser de varios padres a la vez
a quienes las hembras le almacenan
el espermatozoides viviente
por más de diez meses
Llenando de pasión y de amor
Las cosas más felices  son contigo
Mi tercer brazo derecho de pulpo me sirve
para trasladar sacos de aventuras

 

 

 

 

 

ME ENFRASCO EN EL MAR

No puedo escapar del viaje marino
Al mar lo vigilo desde el aire
Me presto a sus aventuras
Sentencia Emoción
Lo veo cómo se agarra
Cómo detengo el agua en el bosque sombrío
Los cortadores de cabezas
se montan en los árboles de coco
y arrancaré el mar
desde el árbol frondoso del tigre disparando flechas
Estoy en la nota de los silenciosos
Ando solo y solitario montado en el lomo del tiburón
La mejor opción para ser agua de mar
para ser pez
alga y caballito de los ríos
o el pulpo sentimental que soy
ando por la superficie arponeado
Es un viejo hábito
Desconfío del borde
por eso estoy aquí
De muchas maneras es lo mismo
La explosión termina mis frases
El calamar que hay en mi interior
no se puede resistir
desafía la gravedad
En el mar entierro las culpas
que traigo desde las montañas
-Yo no he dicho nada-
no lo hagas me lo digo o me lo dicen
La cosa es que sé de las aguas saladas
la desolación infinita
Se que mientes al decir
Y pago mi maldad de ayer
Ventaja de los sentidos bañados con los condimentos
La ventaja del agua es que lava las penas
-Buenos días-
le dice la pulpa al entretenimiento
Se despierta y vigila el horizonte
es una caída
vuela y cruza el océano
Nos queda saltar el techo del sabor
como cuando se está en el sueño y se baja rápido

 

 

 

 

 

 

 

NARANJAS RELLENAS DE PULPO CON YOGOURT

(segunda versión)

Ingredientes y preparación:

3 naranjas, cortadas por la mitad, se les saca el jugo con la mano, sin estriparlas. Se les deja una cama adecuada de fondo.
Se cocinan 400 gramos de pulpitos enanos, limpios. Se cortan en pedacitos mínimos.
Sofríe en aceite de maíz, mezclado con aceite de oliva una cebolla y media, cortadas en cuadritos. Agrega tres tiras de cebollín picadito, pimienta negra al gusto, paprika y una cucharada de curry. Acuesta los pulpitos cortados y dos copas de vino blanco.
Se tapa muy bien y se deja cocinar. Cuando esté listo le agrega 5 cucharadas de tinta de calamar. Dos cucharadas de soya.
Se revuelve muy bien. Se deja enfriar.
Aparte revuelve bien 100 gramos de yogourt natural con un poco de comino (muy poco).
Vierte sobre las naranjas el pulpo preparado. Sobre el pulpo el yogourt y le agrega un rocío de albahaca natural, muy menudita, que se deja caer como una lluvia de oro.

Otra versión es rellenar de mero con curry y yoghurt.
Y si la quiere con atún natural, con trocitos de aceitunas negras, orégano, aceite de oliva, como le gustaba a San Francisco D’Jesús.

 

 

 

 

 

RISOTTO AL PULPO

El pulpo se fascina entre las alfombras, vive cambiando de personalidad, sus tentáculos son las escrituras antiguas, las fiestas de carnaval. El pulpo sabe teoría y solfeo. El pulpo de la pasión. La memoria de su tatarabuelo pulpo. Tres generaciones de pulpos. La sombra, la oscuridad del pulpo. El pulpo cantante, solista, concertista. Diversos instrumentos carga debajo de su camisa. Pulpo sinfonía. El arroz lo disocia. El pulpo se deja preparar. El poeta Giovanni Pascoli, amante de los buenos platos, especialmente de los risottos, decía:

Ocorre di carbone un vivo fuoco,
la casseruola; cento grammi buoni
di burro e di cipolla qualque poco.
Cuando il burro rosseggia, allor vi poni
il riso crudo, quanto en vorrai
e mente tosta l’agiti e scomponi.
Del brodo ocorre poi, ma caldo assai;
mettine un po’per volta ché bollire
deve continuo, né asciugarse mai.
Nel totto, sulla fine, diluire
di zafferano un poco tu farai
perque in giallo lo abbia a colorire.
Il brodo tu graduare ben saprai,
perque denso sia il riso, allor
che é cotto.
Di grattuigiato ce en vuole assai.
Cosí avrai de Milán pronto il risotto.

Es un risotto muy alegre, se debe comer acompañado de recuerdos, anécdotas, historias, y una que otra indiscreción y malas intenciones. Hay que estar en el momento propicio, y tener otro momento para destapar una buena botella de vino blanco.

Es un plato que debe estar siempre listo. Silencioso, simplemente en una sola aventura. Se perderá el sentido si no tiene una buena preparación. El plato se asoma por las rendijas, sube de balcón en balcón, le da vueltas a las enredaderas, despeluca a los almendros, bate sus alas, y nos encuentra en el mismo camino.

Así que viaje con los deseos de pulpar. Y ocasione el momento sorpresivo:

Preparación del pulpo:

3 pulpos pequeños y jóvenes
1 cebolla grande
1 manojo de acelgas
1 sobrecito de tinta de calamar
pimienta blanca y paprika
2 botellas de cerveza

Se lavan bien los pulpos y se limpian de los ojos y de los desechos. Se meten y se sacan tres veces en agua caliente para que su piel se conserve con el color rosado. Se cocinan hasta que los vea blandos y rozagantes. Los corta en pedacitos.

Aparte se sofríe en una mezcla de aceite de maíz y de oliva la cebolla cortada en pedacitos, agrega el pulpo, la pimienta y la paprika, y la parte gruesa del tallo de las acelgas cortadas también en pedacitos. Le vierte una cerveza y tapa muy bien la olla, hasta que presuma que todos se han unido y el pulpo está más blandito. Y es cuando agrega las hojas de las acelgas en tiritas, un poco más de cerveza y dos trozos de sal marina. Se tapa por un rato más.

Antes de servirse caliente, le chorrea aceite de oliva.

Este plato se puede comer con papas al vapor. La otra mitad del pulpo lo guarda para la

Preparación del Risotto al pulpo

Tres días después de macerado en la nevera, el resto del pulpo, se saca, se deja airear un poco, se monta sobre el fuego, y así el pulpo de nuevo enciende su iluminación y color.
Aparte y de acuerdo a los comensales, se le agrega la cantidad de arroz.
Supongamos que son cuatro los comensales:
255 gramos de arroz. Este arroz lo lava muy ligeramente y con mucho cuidado de que le agua no le caiga fuerte, para no causarle daño a los bañados granos.
Se ve el pulpo remojado en su salsa. Se le agrega una taza de fumé de cabeza de mero y un vaso de vino blanco Pino Griglio dell’Alto Adige. S. Margherita, Fosalta de Portogruaro, Vendimia 1983. Italia.
Agrega el arroz. Lo importante es el cuidado que se debe tener en el movimiento de la cuchara de madera. Tratar de mover el arroz con suavidad y siempre por la orilla, y muy de vez en cuando cruzar la olla con la cuchara. Cada vez que se esté secando le agrega un poco más de fumé de mero caliente.
Cuando esté a su punto y aún asopado el arroz, se le agregan 150 gramos de crema de leche diluida con un poquito de leche, también un rallado de yerbabuena y cilantro, un rallado de ajo porro. Y cuando lo sirva le agrega una mezcla de pecorino romano con queso parmesano.
A comer y tomar del mismo vino.

 

 

 

PULPO A LA GELATINA

Ingredientes:

½ taza de celery
1 cebolla mediana
¾ de pimentón verde
perejil
¼ de ajo porro
3 pepinos agrios grandes
¼ mostaza blanca cocida
1 cucharada sopera de mostaza alemana
1 taza de mayonesa
pimienta negra molida

Preparación:

Se pican todos los ingredientes muy menudos, se revuelven, se les agrega la mostaza y la mayonesa.
Aparte se pone a cocina con una taza de caldo de gallina 5 laminas de gelatina blanca. Se revuelve muy bien y cuando esté en su punto se agrega a los ingredientes. Se deja reposar un rato fuera de la nevera. Cuando esté a tiempo se mete en la nevera.

 

 

 

 

 

 

 

MEJILLONES Y PULPO EN SALSA PICANTE

COMO LO SOÑARÍA TED JOANS

Cocina 3 pulpos robustos. Los hunde tres veces y los saca. Cuando los vea sonrojarse entonces los hunde para siempre. Los deja cocinar hasta que sienta que están blandos. Que no sean chiclosos, que su cuerpo se mantenga con acento enfático. Los saca del caldo. Los deja reposar un rato. Con un cuchillo filoso corta los pulpos en trocitos.
Aparte, después que estén bien limpios los mejillones, los acuesta en una paellera grande, bañados de cebollín cortado en rueditas. Los mete al horno por 15 minutos a 250 grados.
Prepara en una olla de barro 1 taza de miel, 4 cucharadas de aceite de oliva. ½  peperoncino triturado y molido. El picante es una especia que nos ofrece muchos matices, muchas travesuras y variedades. Desde el picante más inocente, hasta el más cruel.
Une todos los ingredientes y los mete en la olla de barro a fuego lento por 13 minutos, los va moviendo suavemente. Se come con papas negras sancochadas.

 

 

 

 

Si vieras un hombre
caminando
en una calle tumultuosa
hablando en voz alta
hacia sí mismo
No corras
en dirección opuesta
Corre hacia él
Porque él es un poeta
Y no tiene nada que
temer del poeta
sino la verdad

Ted Joans

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